Tuesday, July 03, 2012

For Cameron (26/06/2012)

Farewell, my dearest little monster.

I was genuinely happy to know you.

Sunday, July 01, 2012

Cuando la soledad me hiela por las noches, hasta el insomnio es bienvenido en mi cama.

Thursday, June 28, 2012

Post viejito

Casi siempre me acuerdo de lo que escribo pero encontré este que había olvidado, y me gustó. 
De la fuente de mis dedos por ahí de septiembre de 2004:

A medias 

Despertar de entre los residuos tóxicos de tu tormenta visceral,
sólo para encontrar tus cristales venenosos incrustados en mi piel,
en la insensibilidad a control remoto de mis ojos perforados.

Medio viva y medio infértil, medio tuerta y medio ausente,
a medias me alejo, difuminada, diluída, acosada y perdida.

Pero a medias vivir no es mejor que dejar de existir,
prefiero morir a manos del invierno que medio vivir por ti. 
(dream)

Caminaba solitaria entre una multitud sin rostro cuando bajo el bullicio distinguí el susurrar de mi propia apatía. Era casi imperceptible, tanto que al mirar alrededor, nadie más lo notaba. Quise aclarar mi mente y borrar del aire el zumbido de los miles que como insectos revoloteaban a la par de mi andar. Fue inútil. Tomé la siguiente opción lógica y a tropezones busqué un callejón tranquilo hacia donde virar, pues el susurro comenzaba a sonar a sollozo y mi intuición ya anunciaba que algo en esa voz auguraba un mal. Mas los insectos me apartaban del camino, el suelo que pisaba se convirtió en un recuerdo y me encontré nadando contra la corriente furiosa de un río de almas en pena. Y el callejón se alejaba mientras la voz en mi cabeza lanzaba un grito ahogado, que tampoco supe distinguir. "¿Qué quieres decirme?", pensaba. Nadé contra el caudal por lo que se sintió como un siglo. Durante lo que pareció una fracción de segundo creí distinguir una nota de dulzura en el lamento, seguida de unas horas de silencio. Finalmente alcancé la orilla. Silencio. Los sin rostro se habían ido. A mi alrededor todo era suelo. El alboroto se alejaba a tal velocidad que en cuestión de segundos el aire se llenó de nada. Junto con todo aquello escuché alejarse mi propia vida. Sabía que me iba. Y entonces la escuché.

Monday, May 21, 2012

Songs

En mi vida hay dos tipos de canciones: las que siempre quise dedicar y las que hasta hace poco nunca comprendí. Ambas te pertenecen hoy.

Sunday, May 20, 2012

(ficción)

El amanecer susurra tu nombre y tu fragilidad. Tantos años de añorar una noche completamente sumergida para que ahora llegues insensatamente a robarme el sueño. El momento exacto en que mis párpados se separan es aquél en que ya tus ojos se me clavan en el alma. No puedo dormir. No puedo sentir. No puedo dejar de pensar. ¿Y en qué? ¿En cuándo? Te me has vuelto insomnio dulce y amargo al recordar que eres una veleta, la misma que hoy navega en mi dirección y ayer ondeaba hacia otros mares. La misma que el día de mañana habrá de encontrarse plácida en otras aguas, sólo para corregir el rumbo infinitamente en direcciones contrarias, sin una brújula, sin un sustento. Te pienso con el corazón pero te siento en los oídos. En tu hermosa transparencia y en las horas de cansancio extremo en las que no importa el mañana, y a la vez mañana lo es todo. Porque llega y no llega. Porque las promesas no cuentan. Porque en el traigo el no en el bolsillo y en el no me juego el aliento. Porque ya no sé qué es mejor, si abrir mis manos para dejarte volar antes de aplastar tus alas, o permitir a mis propias alas crecer y volar junto a tu veleta, en espera de que un día llegue a tierra firme. Mientras uno o lo otro sucedan, serás sólo un susurro al alba.
(ficción)

Montaña rusa de emociones. Subir, bajar, volver a subir. Y la náusea inevitable. ¿Porqué nos subimos al carro si sabemos que así va a ser?

Hace una semana firmé mi sentencia con el peso milimétrico de un sí. Debía estar atenta al corazón más que al cerebro y su inagotable pregonar de ideas. Los malditos químicos. La endemoniada ansiedad.

Y es así que las riendas me toman a mí al intentar yo tomar las propias de mi vida. Me asfixian, me inmovilizan y me llenan de llagas la piel. Tan profundas que las heridas llegan hasta el alma.

Volver a tener dieciséis a los casi treinta y dos no me hace la mitad de oxidada. Hace todo lo contrario. Me muestra lo extraño que es enfrentar la propia inercia para salir por una tangente casi forzada. Hacer como que alguien me escucha por horas con los ojos atentos y el corazón inquieto no me saca de esta cárcel. Fingir que mañana habré cambiado sólo resalta mi imbecilidad.

No es culpa tuya subirte al vagón justo en el momento del mareo. No es culpa tuya que nuestros calendarios hayan conspirado como en cuento de fantasía para encontrarnos en el mismo lugar justo el día en que decidí que mi vida cambiaría. Tampoco lo es que me duelas por ser tú. Me haces daño y no lo sabes. Ni lo sabrás.
¿Porqué no podía simplemente mantenerse sentada sin moverse durante cincuenta y tantos años? ¿Porqué había de levantarse, encender un cigarro y voltear la cara justamente cuándo él pasaba? ¿Porqué tuvo que mirarle desde la distancia durante semanas en vez de retirarse? ¿Porqué hubo de hablarle cuando logró tenerlo a menos de un metro de distancia? ¿Porqué ahora su complicidad amenaza el juramento? Porque es así. Siempre lo fue.

Friday, January 06, 2012

Hola

Es difícil mantener un diario sin audiencia... Ah, el ego

Monday, August 02, 2010

2 de agosto. Recordando a mis amores que se han ido.

La fecha 2 de agosto siempre me será agridulce.

Empezaré por contar que hoy es mi santo, a causa de que mi padrecito santo decidió bautizarme no sólo con el nombre de su hermana, sino con el de su mamá como segundo nombre. Así que a llevar a cuestas la historia con  este nombre: Aída de los Ángeles.

Pues bien. Hoy es el día de "Nuestra Señora de los Ángeles". Feliz santo a mí.

También es hoy que mi abuela estaría celebrando su cumpleaños. Acaso un poco obvio, ya que al decir que su nombre era Ángeles, estoy diciendo entre líneas que nació en un 2 de agosto (en el México de entonces era casi un hecho que el día en que nacías determinaba cómo te llamarías. Pregúntenle a mis bisabuelas maternas: Marciana y Severiana).

María de los Ángeles Guerra (les quedo a deber su segundo apellido), conocida por la familia como Angelita, y por sus nietos como "Bu", fue madre de tres: Aída, Isidro, y Juan Quintín (les quedo a deber sus historias individuales para otra ocasión). Cuando el tercer pollito llegó al nido (mi papá, Quintín), Angelita vivía acomodadamente con su esposo, mi abuelo, Luis Mendoza. No sabía que pronto la tilica se encargaría de separarlos, dejándolos algo desprotegidos, por no decir que murió intestado y el estado se quedó con todo cuanto poseían. Así fue que Angelita hubo de caminar la distancia entre Lolotla y Pachuca, Hidalgo con sus tres hijos, dos pequeños caminando, y mi papá, un bebé, en los brazos.

Angelita se encargó hasta el final de su vida de su hija Aída (investigo bien la historia para no mentirles). Murió en octubre del año 2004, a sus más de ochenta años.

Siempre la recuerdo el 2 de agosto, sabiendo que era su santo y su cumpleaños. Seguramente si viviera, y le preguntara por su edad, me respondería igual que la última vez que se lo pregunté, poco antes de morir. "Bu, ¿cuántos años tienes?" - "treintay... no. cuarentay.... no cincuentay.... no... ochenta?"


Agustín Aguirre Castellanos fue mi otro papá. Él y Quinto fueron amigos desde la década de los sesenta cuando estudiaron en la UNAM. Un par de décadas después, cuando yo nací, citando a mi madre, Agustín "se invitó solito" a ser mi padrino. Y fue el primer hombre al que realmente amé. Siendo que Quinto, con su infancia difícil y la falta de una figura paterna (leer historia de Angelita) siempre ha sido frío y poco comunicativo, Agustín siempre fue un puente entre papá y yo, y algo así como un traductor de mudos, para decirme siempre lo que mi papá quería decirme y nunca se atrevió. Mi padrino, o mi tío Tino como también lo llamaba, tiene la culpa de que yo sea quien soy el día de hoy. Fue mi otro papá. Quizá lo único que me duele de tener a Nadia conmigo es que él nunca haya podido conocerla. Después de lo que fue el peor mes en la vida de algunos de nosotros, mi padrino murió el 2 de agosto del año 2004.


2 de agosto: trajiste y te llevaste a dos de mis seres amados. Por eso, quizás, eres el día que más presente tengo.
Leí por ahí una idea que me agradó. Como no soy una pin-up girl de la segunda guerra mundial, ni una junkie reformada, ni estrella de Hollywood ni nadie especialmente importante, me conformaré con utilizar este blog para escribir "mis memorias". Pienso que Nadia (y su hermano o hermana) podrían divertirse mucho con ellas un día. Y por eso les quiero dejar este mensaje:

Hijos míos (en este momento sólo Nadia):
Quiero que sepan que al momento de escribir esto estoy a dos días de cumplir 30 años. No soy alguien conocida por mucha gente, más bien soy una persona reservada, tengo pocos amigos de verdad. Pero ustedes han llegado a mi vida en el momento perfecto para haber vivido lo suficiente como para decir con toda sinceridad que ustedes son lo mejor que me ha pasado en esta vida. Su abuela Lupita siempre ha sido una excelente cuenta-cuentos, recuerdap cada historia (vivida o escuchada) con lujo de detalles y una nitidez impresionante. Yo no sé si verbalmente seré tan buena, ni quiero abrumarlos con mis palabras, y ni siquiera sé si les va a gustar mi voz. Así que he decidido dejarles mis historias en este espacio. Espero que lo disfruten. Los amo con todo mi corazón. Mamá.