cAída
Desde la parte más alta de tu intriga,
hacia el abismo infinito de tus dudas,
entre la niebla espesa de tu disyuntiva,
hasta el fondo del río de tu poca iniciativa.
Caída por mi propia voluntad,
por desafiar el demonio de tu eterna flaqueza.
por empuñar la espada y atacar tu vanidad
muere por mi propia mano mi inmaculado altar.
Pobres por valientes mis preciosas alas,
alas rotas, perforadas por tus sabios silencios:
balas de apatía coronadas por tu ego.
lagos de angustia nacerán de mis ojos
otra vez... hasta lograr por fin ahogarme con mis lágrimas.
Llueve hasta deshacer el cielo para amenizar con más dolor el final de mi cAída.
No comments:
Post a Comment